Clientes y presupuestos repartidos.
La información se encuentra entre hojas, correos y mensajes.
Desarrollamos herramientas adaptadas a cómo trabaja tu negocio: clientes, presupuestos, trabajos y tareas en un solo lugar. Antes de proponer un desarrollo, comprobamos si te basta con mejorar o conectar lo que ya usas.
Cuéntanos tu proyectoMódulos conectados. Ejemplo ilustrativo.
La información se encuentra entre hojas, correos y mensajes.
Se envía un presupuesto y nadie sabe cuándo volver a hablar con ese cliente.
Cuesta saber qué está pendiente y quién se ocupa.
El cliente se registra en facturación, agenda y presupuestos.
Es difícil consultar cómo avanza cada trabajo.
Las solicitudes que llegan por la web se copian manualmente.
No ofrecemos un ERP completo como producto cerrado. Definimos los módulos y las funcionalidades de cada proyecto según sus necesidades y presupuesto.
Clientes, historial de contactos y seguimiento de oportunidades.
Creación, envío y seguimiento de presupuestos y trabajos.
Herramientas utilizadas por equipos, con permisos de acceso adaptados a sus responsabilidades.
Agenda, inventario, partes de trabajo, incidencias u otros componentes acordados. Pueden integrarse en sistemas de gestión de tipo ERP cuando el alcance lo justifique.
Visualización de información y estados del negocio.
Según las necesidades y el formato de uso del cliente.
Solicitudes o información de la web pública integradas con la herramienta de gestión, cuando sea técnicamente viable.
Primera versión acotada de una idea de producto, cuando proceda.
Un desarrollo a medida tiene sentido cuando los programas existentes no cubren adecuadamente la forma de trabajar del negocio o cuando resulta necesario reunir procesos e información en una herramienta propia.
Antes de recomendarlo, valoramos si puede aprovecharse, configurarse o conectarse el software que ya utilizas.
Ver automatización de procesosEjemplos ilustrativos
Una persona rellena el formulario de una web para solicitar presupuesto.
La solicitud puede quedar registrada en el CRM como una nueva oportunidad, con la fecha y el servicio solicitado.
La herramienta puede asignar una tarea de seguimiento a la persona responsable.
El tratamiento de datos y los permisos deben definirse según el proyecto.
Una aplicación puede reunir citas, órdenes de trabajo, estado de cada reparación, responsables y avisos al cliente.
El equipo consulta la información correspondiente a su función.
Para evitar malentendidos, diferenciamos lo que necesitas, lo que acordamos construir y las posibles ampliaciones futuras.
Las funcionalidades y problemas que el cliente describe.
Lo que se incluye efectivamente en la propuesta y el presupuesto.
Funcionalidades que pueden desarrollarse posteriormente, mediante un nuevo acuerdo.
Un programa comercial suele ser adecuado si cubre las necesidades sin grandes adaptaciones. El desarrollo a medida tiene sentido cuando los procesos requieren funcionalidades o integraciones que las alternativas existentes no resuelven bien.
Depende de las funcionalidades, los usuarios, las integraciones y el alcance. Preparamos una propuesta después de conocer el proyecto. Cuando conviene, el desarrollo puede organizarse por fases.
Sí. Es posible comenzar con las funcionalidades prioritarias, validarlas y estudiar ampliaciones posteriores.
Los controles de acceso y las medidas de protección se definen según las características de cada proyecto y los datos tratados. No se ofrecen garantías absolutas.
En muchos casos sí, cuando esos programas permiten la integración. Se revisa su viabilidad antes de presupuestar.
Cuéntanos cómo llevas hoy tus clientes, presupuestos y trabajos. Con eso podemos valorar si conviene mejorar lo que tienes, conectarlo, automatizar tareas o desarrollar una herramienta propia.